lunes, 31 de octubre de 2011

Creo que nunca he vivido un mes tan extraño como este Octubre. Vivido es la palabra clave.

Pasé muchas cosas.
Cosas que me habrían dejado muy contenta, y me habrían levantado el ánimo un rato(te).
Cosas que me habrían aclarado el universo y sus modos.
Cosas que me habrían hecho reconsiderar otras tantas cosas.

Pero lo que en realidad pasó fue nada.


Hace algunas semanas, todo me molestaba. Todo. Estaba de mal humor siempre y cualquier cosa me hacía explotar.
Después de eso, por un rato todo me daba ganas de llorar. Con todo me refiero a cualquier estúpida cosa. Pero las lágrimas nunca llegaban.
Al final volví a la etapa en la que todo me molestaba. Con una enorme diferencia: las cosas me molestaban un rato, y después se me pasaba y me dejaban indiferente.

Y así sigo.
Ya nada me importa lo suficiente, todo me da igual.


Ha sido muy extraño. Últimamente la vida pasa y no la siento. Es como ver
todo el tiempo a alguien más haciendo cosas, y saber cómo se sentiría experimentar lo que le sucede. Pero sin sentirlo, a pesar de que ese alguien soy yo misma.

Creo que me asusta un poco. Pero en realidad no lo sé, porque no siento miedo.
No siento nada.

miércoles, 19 de octubre de 2011

Tesis

La necesidad de probar una afirmación, de cazar argumentos a diestro y siniestro, presupone una anemia del espíritu, una inseguridad de la inteligencia, pero también de la persona en general. Cuando un pensamiento nos invade poderosa y violentamente, surge de la sustancia de nuestra experiencia; probarlo, cercarlo con argumentos significa debilitarlo y dudar de nosotros.

E. M. Cioran


Escribir la tesis me ha costado demasiado trabajo. La falta de ganas es el factor principal. Pero esa falta de ganas no sólo viene de mi crisis existencial.

Encontrar un tema que quisiera trabajar me llevó meses. Me fue muy difícil encontrar autores que se acercaran a lo que yo pretendía decir. Ahora, el problema es que obviamente no dicen exactamente lo que yo pienso, así que 1. ya no estoy diciendo lo que me hubiera gustado, 2. me cuesta demasiado trabajo plasmar en papel lo que traigo en la cabeza.

No entiendo por qué hacerme escribir una tesis, si todo lo que quiero decir tengo que decirlo argumentando con ideas de alguien más. No puedo hablar desde mi propia experiencia, expresar mi propio pensamiento (por muy sencillo que sea), porque no soy reconocida académicamente o algo así. Para qué, entonces, hacerme redactar un compilado de citas de otras personas, cuando se les puede leer directamente.

Mi tesis me está costando demasiado trabajo porque no se me permite hablar a mí.