jueves, 15 de julio de 2010

Post de relleno: Matrimonio

Si hay algo en esta vida en lo que no creo, no, no es dios, es el matrimonio.

Supongo que son mi amargura y patente incapacidad para mantener relaciones personales las que me hacen pensar así. Si de por sí me cuesta trabajo llevarme bien con la gente, y a cualquier mínimo error cometido me pierden, concebir que dos personas (en la situación ideal, según esto) se quieren y se llevan tan bien que quieren formalizarlo no sólo frente a tooodas las personas que conocen, si no incluso legalmente, me es muy difícil.

Y sin embargo, veo a mis padres, y
mi mamá llama de larga distancia sólo para asegurarse de que a mi papá no se le olvida ver su programa favorito, y me maravillo.

Yo sólo espero que, si en algún momento alguna persona puede convencerme de meterme en estado matrimonial (jajaja), me vaya la mitad de bien que a mis papás.


(Pero no va a suceder).

3 comentarios:

Yareli dijo...

Mi experiencia amorosa diría que no creo en el matrimonio, pero mis papás siguen derramando miel a sus 30 años juntos...chale, no sé qué creer.

poLa* dijo...

jaja wow qué sincronía... esa última frase es en lo que he estado reflexionando.
anyway... basta con plasmar lo que estamos dispuestos a no a creer para desear ;)

verónicabas dijo...

No se si es correcto decir "no creo" en el matrimonio, para mi más bien tiene que ver con desear el matrimonio, pero bueno, soy rebuscada jaja!

Ay! Memmis que va a ser de nosotras cuando seamos viejas y esten todos contentos con sus vidas y nosotras sigamos siendo las amargadas de siempre :P

Besho, besho!